declaraciones
Se agita la respiración, el corazón te late tan fuerte que parece que se te va a salir, tenés como un nudo en el medio de la traquea que te mantiene atenta a cada movimiento de tu cerebro en su dirección. Te duele el corazón, realmente y no podés seguir asi.
Calculás cada movimiento, practicas en el espejo las palabras justas, limpias tus pupilas de las imperfecciones pasadas, te delineas los ojos cuidadosamente, dibujas una sonrisa con el lapiz de labios, lavas tus dientes de aquellos besos amargos, atás tu pelo tan tirante como tus pensamientos.
La piel de gallina, las manos sudorosas, el ruido tan molesto de la melancolía y tantas imágenes, tantas heridas.
Repasas el discurso, aquel repetido durante tanto tiempo, el que te mantiene segura y fuerte ante el mundo exterior. No puede salir nada mal- te reclamás una y otra vez- esta vez no!
Caminas hacia el ropero, elegis cuidadosamente aquella pollera, que todavia tiene esa mancha de coca cola y sus precipitaciones calurosas, las medias de lycra estan gastadas, poseen tantos agujeros que no he podido contarlos, (igualmente oculta lo que debería ocultar de mis piernas cansadas de caminar), la camisa, blanca y negra, como mi propia existencia, como esta tonta, orgullosa, y asesina mujer.
Los zapatos negros, de taco alto, ( ¿es que me voy a una fiesta?) punzan cada centímetro de la alfombra donde todo ocurrió y ocurrirá.
Aguardo ansiosa, triste, impaciente que suene el timbre de la puerta de los sueños.
Trin...
Silencio absoluto, falta de aire, tumbas de palabras que nunca más serán pronunciadas.
Abro la puerta y ....
Te miro, me miras, y no puedo evitar desearte, querer avalanzarme a tus brazos y besarte en donde nadie antes te haya besado. Adoro los momentos únicos, la originalidad de las situaciones, mis huellas digitales imprimiendose en tus mejillas mojadas por tus mares embravecidos.
Todavia no has cruzado la línea de fuego, la prueba de admisión, tengo las armas en su posición, todo un ejercito espera que te rindas y caigas muerto ante esta victoria. Mis miedos, lideran aquel ejercito, y yo estoy tan lejos de poder detenerlos.
Aun asi sigues caminando, y pisas una granada sin seguro, explota y veo desde mi jaula con candado como te echa para atrás y te lastima.
Grito desesperada que te alejes, no merezco tu sacrificio, tu comprensión, tu esfuerzo y por sobre todo tu corazón.
Te pones de pie, escupes sangre y un par de dientes y sigues adelante, no hay quien te saque las ideas de aquella cabeza, rengueas con tu pierna izquierda, y caes de rodillas.
¿por qué de rodillas?no tengo altares, ni adoro dioses ajenos a este mundo, no me gustan las adulaciones y suplicas por la verdad.
Adoro que nunca te caigas y jamás rebajes tu dignidad inalcanzable, eso te hace tan despreciable y a la vez tan tierno.
Nunca te darás por vencido hasta las últimas consecuencias, aquellas que implicaban mi culpabilidad en tu muerte.
El maquillaje corre como ríos por mi cara, ríos negros de gritos apabullantes e impotencia por mi propia cobardia, por no haber querido abrir el candado y defenderte de mi propia artillería.
Una guerra mundial se desato en un solo minuto entre el pasillo de mi departamento y la puerta de mi casa, entre una pantalla y otra.
No me sorprende la cronología de los hechos, y sin embargo quisiera borrarlos, pero no tiene sentido, tengo las espadas listas para otra batalla, los cañones cargados, y mi corazón encarcelado entre tantas mentiras, tantos no, y tantas barreras.
No es nada personal, los enemigos de mis miedos van cambiando en esta guerra, y dejan centeneares de muertos a su paso. El cementerio de mi alma se esta poblando de crucecitas y yo solo quiero salir de una vez por todas.
Guardo la mayor parte de mis facetas y las escondo entre estas palabras, entre todas las palabras que he escrito. Allí se pueden reconstruir tantos momentos que te sorprenderías si te explicara porque cada frase está en ese lugar, y por qué cada metáfora dice lo que dice.
Soy consciente de cada cosa que escribo, de cada verbo, de cada articulo, pero no de mis acciones empañadas de complejidad como estas palabras.
Quisiera calzarme los zapatos, ponerme un jean, una remera vieja y correr a tu encuentro, darte los besos que nunca pude darte y que tengo aplastados en mis labios, decirte todas las cosas que tenia ganas de decirte y me las guarde en esta caja que te regalaría. Llorar las lágrimas juntos, que me prestes tu pañuelo y armemos juntos una artillería contra los otros, los que de verdad nos lastiman, y no contra nosotros mismos.
Las caras cambian, un minuto, un segundo, son suficientes para destruir todo y volar en mil pedazos historias interminables, haber querido volarlas es el peso mas importante de esta mochila. Tener sus pupilas marcadas como fuego en las mías mientras se deshacia y yo no hacia nada, mientras todo se esfumaba justo en frente mio y yo me escondía.
Juro no salir mas de mis esquemas hasta que resuelva el acertijo de esta compleja existencia, ya no cabe tantas cruces en mi corazón.
Son 20 años de cosas vividas en simples dificultades, 20 años de pasiones no correspondidas y no reconocidas, 20 años de máscaras pintadas por mis propios dedos todas las mañanas, 20 años de remar sin remos esta escalofriante historia, 20 años sin el sostén de esta base tan pesada pero líquida, insuficiente, maleable, cambiante y criptica.
Esta es la radiografía mas exacta de mi ser, ninguna máquina podría inigualarla.
Todo pasó como una película por mis ojos y si, este momento ya lo viví pero ya no más.
Prometo no escribir más sobre esto, es que las cosas que no tienen solución son así, hasta que sanan y vuelve todo a la quietud de la rutina... tarda.
Calculás cada movimiento, practicas en el espejo las palabras justas, limpias tus pupilas de las imperfecciones pasadas, te delineas los ojos cuidadosamente, dibujas una sonrisa con el lapiz de labios, lavas tus dientes de aquellos besos amargos, atás tu pelo tan tirante como tus pensamientos.
La piel de gallina, las manos sudorosas, el ruido tan molesto de la melancolía y tantas imágenes, tantas heridas.
Repasas el discurso, aquel repetido durante tanto tiempo, el que te mantiene segura y fuerte ante el mundo exterior. No puede salir nada mal- te reclamás una y otra vez- esta vez no!
Caminas hacia el ropero, elegis cuidadosamente aquella pollera, que todavia tiene esa mancha de coca cola y sus precipitaciones calurosas, las medias de lycra estan gastadas, poseen tantos agujeros que no he podido contarlos, (igualmente oculta lo que debería ocultar de mis piernas cansadas de caminar), la camisa, blanca y negra, como mi propia existencia, como esta tonta, orgullosa, y asesina mujer.
Los zapatos negros, de taco alto, ( ¿es que me voy a una fiesta?) punzan cada centímetro de la alfombra donde todo ocurrió y ocurrirá.
Aguardo ansiosa, triste, impaciente que suene el timbre de la puerta de los sueños.
Trin...
Silencio absoluto, falta de aire, tumbas de palabras que nunca más serán pronunciadas.
Abro la puerta y ....
Te miro, me miras, y no puedo evitar desearte, querer avalanzarme a tus brazos y besarte en donde nadie antes te haya besado. Adoro los momentos únicos, la originalidad de las situaciones, mis huellas digitales imprimiendose en tus mejillas mojadas por tus mares embravecidos.
Todavia no has cruzado la línea de fuego, la prueba de admisión, tengo las armas en su posición, todo un ejercito espera que te rindas y caigas muerto ante esta victoria. Mis miedos, lideran aquel ejercito, y yo estoy tan lejos de poder detenerlos.
Aun asi sigues caminando, y pisas una granada sin seguro, explota y veo desde mi jaula con candado como te echa para atrás y te lastima.
Grito desesperada que te alejes, no merezco tu sacrificio, tu comprensión, tu esfuerzo y por sobre todo tu corazón.
Te pones de pie, escupes sangre y un par de dientes y sigues adelante, no hay quien te saque las ideas de aquella cabeza, rengueas con tu pierna izquierda, y caes de rodillas.
¿por qué de rodillas?no tengo altares, ni adoro dioses ajenos a este mundo, no me gustan las adulaciones y suplicas por la verdad.
Adoro que nunca te caigas y jamás rebajes tu dignidad inalcanzable, eso te hace tan despreciable y a la vez tan tierno.
Nunca te darás por vencido hasta las últimas consecuencias, aquellas que implicaban mi culpabilidad en tu muerte.
El maquillaje corre como ríos por mi cara, ríos negros de gritos apabullantes e impotencia por mi propia cobardia, por no haber querido abrir el candado y defenderte de mi propia artillería.
Una guerra mundial se desato en un solo minuto entre el pasillo de mi departamento y la puerta de mi casa, entre una pantalla y otra.
No me sorprende la cronología de los hechos, y sin embargo quisiera borrarlos, pero no tiene sentido, tengo las espadas listas para otra batalla, los cañones cargados, y mi corazón encarcelado entre tantas mentiras, tantos no, y tantas barreras.
No es nada personal, los enemigos de mis miedos van cambiando en esta guerra, y dejan centeneares de muertos a su paso. El cementerio de mi alma se esta poblando de crucecitas y yo solo quiero salir de una vez por todas.
Guardo la mayor parte de mis facetas y las escondo entre estas palabras, entre todas las palabras que he escrito. Allí se pueden reconstruir tantos momentos que te sorprenderías si te explicara porque cada frase está en ese lugar, y por qué cada metáfora dice lo que dice.
Soy consciente de cada cosa que escribo, de cada verbo, de cada articulo, pero no de mis acciones empañadas de complejidad como estas palabras.
Quisiera calzarme los zapatos, ponerme un jean, una remera vieja y correr a tu encuentro, darte los besos que nunca pude darte y que tengo aplastados en mis labios, decirte todas las cosas que tenia ganas de decirte y me las guarde en esta caja que te regalaría. Llorar las lágrimas juntos, que me prestes tu pañuelo y armemos juntos una artillería contra los otros, los que de verdad nos lastiman, y no contra nosotros mismos.
Las caras cambian, un minuto, un segundo, son suficientes para destruir todo y volar en mil pedazos historias interminables, haber querido volarlas es el peso mas importante de esta mochila. Tener sus pupilas marcadas como fuego en las mías mientras se deshacia y yo no hacia nada, mientras todo se esfumaba justo en frente mio y yo me escondía.
Juro no salir mas de mis esquemas hasta que resuelva el acertijo de esta compleja existencia, ya no cabe tantas cruces en mi corazón.
Son 20 años de cosas vividas en simples dificultades, 20 años de pasiones no correspondidas y no reconocidas, 20 años de máscaras pintadas por mis propios dedos todas las mañanas, 20 años de remar sin remos esta escalofriante historia, 20 años sin el sostén de esta base tan pesada pero líquida, insuficiente, maleable, cambiante y criptica.
Esta es la radiografía mas exacta de mi ser, ninguna máquina podría inigualarla.
Todo pasó como una película por mis ojos y si, este momento ya lo viví pero ya no más.
Prometo no escribir más sobre esto, es que las cosas que no tienen solución son así, hasta que sanan y vuelve todo a la quietud de la rutina... tarda.
Tiempo al tiempo.
STOP the clock, wait the flame in the sky, I'm just in the other side of the corner, but you can't see me. I'm that shooting star. Bye bye.

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